
Cuando era estudiante de letras, siempre tuve mis reservas con respecto a la saga de Harry Potter. El prejuicio hacia este tipo de literatura era algo muy común entre mis compañeros de estudio (a los que de verdad les interesaba la literatura y el lenguaje). Incluso, escuché muchas discusiones donde algunos argumentaban que eso no era literatura (yo misma lo pensé).
Luego, vinieron las películas y eso me hacía pensar que era una cuestión comercial, lo mismo de siempre, sacarle el jugo a una historia. Sin embargo, un día me invitaron a ver Harry Potter y El Prisionero de Askaban, yo fui. La película me gustó mucho, así que luego fui a ver El Cáliz de Fuego y La Órden del Fénix (ambas muy interesantes). Desde entonces, comencé a sentir la necesidad de leer los libros y olvidarme del prejuicio. Luego de dos años, en mi cumpleaños me regalé la saga completa, los 7 libros. Empecé en enero de este año y terminé la semana pasada. Fue una aventura. La historia me atrapó en seguida, no me pude despegar. Se despertaron en mi los sentimientos más "infatiles". Recordé cómo me hubiera gustado a los 7 años tener una varita mágica, volar, enfrentarme a dragones, desaparecer, detener el tiempo, hacer magia.
Por otra parte, investigué la vida de la autora y encontré muchas cosas interesantes. Por ejemplo, los dementores (cuidadores de Askaban y posteriormente aliados de Voldemort), surgieron de la imaginación de la escritora gracias a una depresión terrible que sufrió por un tiempo. Es por eso que en los libros, los dementores ocasionan la sensación de que ya no hay más felicidad en el mundo, absorben todos los recuerdos felices y se alimentan de las almas de sus víctimas. Yo, por experiencia, sé que así son las depresiones.
También, el personaje de Hermione Granger está inspirado en ella misma y Ronald Weasly es una caracterización de su mejor amigo en la escuela primaria. De igual forma, es muy hermoso el trabajo de J.K. Rowling por desplegar en las páginas de los libros los valores de la amistad y el amor, es realmente conmovedor.
El personaje de Harry Potter es un héroe que en bastantes ocasiones no parece tener esas características. Realmente, es muy humano, con lo bueno y lo malo. De hecho, no es mi personaje favorito; otros están mejor trabajados, como Ron y Hermione, los gemelos y hasta Ginny. Los romances son sencillamente emocionantes. Igualmente, el humor se maneja de manera fresca y jovial. En fin, tienen mucha punta que sacar.
Bueno, como siempre, no quería dejar las lecturas a un lado. Necesitaba compartir la alegría de haber leído estos libros, muy fáciles y sencillos de digerir.



